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DEL ESTADO ECLESIASTICO EN CASTELLAR EN 1752 (I) Por Antonio Clavijo Piqueras

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A través de algunas referencias que vamos aportando a lo largo de estos artículos, sin duda, queda muy claro el inmenso poder tanto socioeconómico, como religioso y moral, de que disfrutaba el Estado Eclesiástico en aquel tiempo. Las creencias, el boato litúrgico y los estipendios dedicados a pagarlo estaban muy relacionados. Diríamos que el Arca de las Tres Llaves se encontraba preñada de Legajos Escriturales.

Los Eclesiásticos, con independencia de su salario y de otras obvenciones, en principio, eran medianos o grandes propietarios de casas, tierras y ganados. Con sus viñedos y parrizales, elaboraban vino -al igual que otros muchos labradores- en los jaraíces caseros que trasegaban
a enormes tinajas en bodegas de las casas; poseían y administraban molinos aceiteros y harineros; plantaban colmenares en lejanos parajes de Sierra Morena, con casa y guarda; en los arroyos y fuentes, se levantaban cortijos con huertas , donde crecían árboles frutales en
confuso, o alineados en la ribera, higueras, granados, morales, guindaleras…

Asimismo recibían su correspondiente Diezmería por ser Administradores de Cofradías y Hermandades, Memorias y Capellanías, que acrecentaban sus ingresos, hasta el punto de acumular tal capital como algunos Terratenientes de mediados del siglo XIX en adelante. Si bien es cierto que entre los Eclesiásticos había grandes diferencias de unos a otros, como reseñaremos.

Este Catastro del Marqués de la Ensenada, en Castellar en 1752, es el primer documento de validez general con la obligatoriedad de Censarse como Estamento Eclesiástico, con sus correspondientes Haciendas y al margen de los Legos, que lógicamente también lo hacían. Su
finalidad era establecer la Única Contribución para todos y suprimir las muchas cargas – Portazgos, Diezmerías, Pie de Altar,.. - acumuladas desde el Medievo.

Pero, además, el Catastro se convirtió en el Instrumento Imprescindible para enajenar los Bienes de la Iglesia a través de las  Desamortizaciones y Operaciones Hacendísticas posteriores, y acrecentar los Terratenientes, las Arcas de la Hacienda Pública y el número
de Jornaleros.

¿Cómo, si no, iban a conocer la extensión de las fincas en fanegas o cuerdas, celemines,...? ¿ Qué producían o cuál era su rendimiento? ¿ En qué paraje estaban y quién era su propietario? ¿Con qué otras piezas, caminos, arroyos, …, alindaban por todos los aires? ¿ A qué distancia del lugar, leguas, pasos, tiros de bala,...? ¿Y si el propietario o herederos se desconocían? ¿ Qué hacer? En tal caso, se obligaba a que se inscribiera la finca como Bien Comunal y – como me comentaba mi amigo Luis- no permitir ponerla a nombre del "listillo" de turno que amojonaba a su antojo, o indicaba con cualquier indicio o retama que aquello era suyo, y al ser preguntado sobre tamaña mentira aseguraba -como de hecho sucedía y ahora aún sucede-, que lo había roturado, aplanado, sembrado o empedrado, y cercado con sus pechos. ¡¡¡ Menuda arrogancia y desfachatez !!!

Es comprensible, en fin, que algunos de los que traían arrendadas fincas de la Iglesia (Colegial, Parroquial, Cofradías, Memorias, Canongías... ) pasaran a lo largo del tiempo de Labradores, con una pequeña propiedad más los arrendamientos, a Asalariados de los nuevos tenedores, los Hacendados. Veamos, pues, los Eclesiásticos. 

Individuos que tienen Categoría Eclesiástica en 1752 en Castellar. En amarillo, los habientes que pertenecen a la Mesa Capitular. 

Sobre la Iglesia Parroquial Ntra. Sra. de la Encarnación

Observaremos que de los Clérigos de la Iglesia Parroquial está vacante el Priorato, y como tal lo sustituye el Viceprior, Dn. Gil Vela, así se recoge en sus Relaciones, es decir, en la Declaración de Bienes pertenecientes al Priorato de la Parroquial . No obstante, en uno de los asientos documentados refiere la identificación del Maestro Prior :  

Es muy probable que estuviera en trámites de ocupar su cargo, supuesto que no tiene familia -no se da en ningún otro caso-, ni aparece en la Relación de Haciendas, ni con otro cargo asociado como el resto de los Eclesiásticos. En consecuencia, en la Iglesia Parroquial hay cinco
Presbíteros y un Clérigo de Menores:

Dn Phelipe de Molina, Prior y ausente en el momento de la Relación y sin casa.
Br. D. Gil Vela Muñoz, Vice-Prior, Cura Teniente de la Parroquial.
Lcdo. Dn. Pablo Mauricio de Olid, Capellán, Comisario del Santo Oficio.
Dn. Bartolomé Apolinar Moreno, Capellán.
Dn. Martin Santiago de Fuentes y Carrión. Capellán.
Dn. Manuel Francisco Martínez de Montoro, Clérigo de Menores.
Completa el Servicio a la Parroquia: El Sochantre o Sacristán Mayor, un Sacristán Menor
(cada uno percibe 271 rls. y 12 fg., de trigo). Un Organista (117 rls., y dos mds. y 12 fgs. de trigo
-de ello tiene que dar 50 rls. al Entonador que lo ayuda- ). Acólitos, dos, ( 162 rls., cada uno) . 

Como observamos el Vice-prior, Gil Vela, por estar vacante el Priorato y con permiso del Obispado, realiza la Declaración de los Bienes de la Parroquial. Es el máximo responsable ante el Juez Subdelegado. Sin embargo, la Parroquia tiene un Mayordomo, lego, viudo, Dn. Bernardo de Ortega, que se ocupa del rendimiento de las fincas propias de ella , ingresos por rentas inherentes a la Iglesia (Pontifical, Pie de Altar,...) Rompimiento de sepulturas, Baptismos.

Y el Vice-Prior, más a la Colecturía de Memorias y Aniversarios con 586 misas rezadas al año , Vigilias, Fiestas Solemnes y Llanas y Procesiones, que reportan 2.272 rls de vellón. 

Los gastos a que hacen frente son muy parecidos a la Colegial, pero más reducidos : el Personal antedicho, Mayordomo por administración, vino y trigo para la Consagración y Ostias, con su leña; cera, aceite para lámparas, lavado y cuidado de la ropa blanca y de seda de la
Sacristía; Carpintero, Herrero y Albañil; costos por Camarajes de granos, Licencia para la venta de granos, palmas y ramos en Semana Santa, Monumento , Santos Oleos, gastos menores, y una Fiesta Solemne a San Ildefonso y otra el día 2 de Agosto, supongo que a Santa María de los Ängeles.

Del Rompimiento de sepulturas suponemos que es el coste y permiso del Terreno Sagrado para inhumar a un fiel difunto ( reporta 350 rls. al año). Desconozco hasta cuándo se hicieron enterramientos en la parte posterior de la Parroquia, cosa común en muchos lugares cuyo Campo
Santo está junto a la Iglesia. Es más, no son pocos los enclaves en que el coste o licencia del sitio valía más o menos en consonancia a la cercanía al Altar Mayor y, en consecuencia, a Dios. Don Juan de Dios habla de dos Cementerios Extramuros del Pueblo, uno próximo a la
Ermita de la Veracruz a la parte derecha de la salida de la Calle Hospital y, posteriormente, el Cementerio Viejo a la izquierda y más alejado.
Hay que decir que las fincas de la Parroquial son suficientes para sus gastos. A modo de ejemplo, la relación de una de ellas en la cortijada de La Espinosa: 

Llamo la atención sobre la expresión "sitio de la Espinosa dentro deste Condado", como dándole Entidad Jurídica equivalente a Lugar, pues en otras alusiones suele aparecer sólo Sitio o Lugar de La Espinosa sin esa explícita pertenencia. Y "al sur con el Monte". ¡Mucho quedaba
por roturar!

El asunto de La Espinosa, hoy Consolación, tiene su enjundia. En algún documento aparece como Concejo Propio, igual que Castellar. Dotada de un Prior y una Ermita, quizá entonces Iglesia. Pero eso es harina de otro costal, que merece detenimiento posterior. La Parroquial tiene, por otra parte, una casa que se dice del Priorato en la c/ de la Villa ( la calle de la Villa, es simplemente trayecto que está edificado o son solares del Camino de la Villa, hoy Camino del Pozo de la Media Legua, que nos comunicaba con Santisteban) y que está arrendada al Maestro Boticario y Ganadero de vacuno, Juan Ignacio Gámez en 100 reales de vellón anuales. (Los 132 reales anotados en la columna de la izquierda es un apunte o rectificación a lo declarado que hace el Escribano por orden del Juez Subdelegado, para la correcta valoración de Hacienda sobre la Única Contribución). Por lo tanto, esta casa no podría ocuparla el Prior y Maestro citado anteriormente, Dn. Phelipe de Molina. 

Las calles y casas del pueblo en donde habitan los Eclesiásticos

Este asunto de las casas del Lugar de Castellar , como entonces generalmente decían en plural "casas" en vez de "casa", nos conduce, aunque sea con brevedad, a referirnos al conjunto urbano como podrían conocerse por las medidas de frente y fondo en varas, unos 0,835 cm., que probablemente coincidan con muchas de las actuales, aunque no en el aspecto externo. Asimismo dificulta conocer en qué acera, porque no indican la orientación de la fachada y puerta a Levante, Poniente, Norte o Sur, exceptuado algún caso.

Lógicamente, comentamos sólo sobre el casco antiguo de 1752, limitado a Levante por c/ Notario; a Poniente c/ Ejido; al Norte c/ Campanas, Parroquial, Altozano y callejones a los Cantones y Pozo de Nieve ( había un Molino Aceitero tras la Parroquial que dicen Extramuros del Pueblo); y al Sur c/ La Villa, con Accesorias en c/ Barrio Nuevo con algunas casas ya edificadas en esta , Edificios de La Colegial, c/ La Plaza y c/ La Fuente, ( la Cruz de Piedra estaba a 500,en otros 200, pasos del pueblo), incluido el Callejón a las Eras.

Salvados los alineamientos , retranqueamientos, etc. de época más cercana, observamos que todas muestran un trazado sinuoso e irregular, como acumulativo. Es decir, parten de las Calles Bajas, en Época Medieval, para, según se acrecienta la población, levantar casas en sentido ascendente hacia el Sur, hasta un Primitivo Eje Transversal que sería la Calle la Yedra, también llamada en algún caso Calle Cañal.

El eje Camino o Calle de la Villa, Calle de la Plaza, incluida la misma Plaza y Calle la Fuente, por supuesto El Palacio de los Benavides y el Torreón, llamado del Pallarés ( forma castellanizada del primitivo Condado de Pallars en la parte occidental del Pirineo Catalán, -según apuntan todos los comentarios de Castellar y algunos de Santisteban, pero por el momento, para mí, sin explicación convincente-), es posterior y una continuación lógica del avance de la Reconquista.

Desde el Primitivo Castillo Árabe, sobre ruinas Visigodas ¿de dónde, si no, los capiteles de la nave central?, origen, parece, de la Iglesia Parroquial, se divisaba el Frente Norte: los pasos que podrían utilizar las mesnadas castellanas para acometer la Reconquista de lo que
sería más tarde el Condado; las estribaciones de Sierra Morena; las Vías de Comunicación hacia La Mancha, Levante y Segura - la Vía de Aníbal y el Camino Real Carretero del Portichuelo; la Vega, la más grande planicie del Reino de Jaén; y próximos al Castillo, los Cantones y
laderas de la Sierrezuela. Esta Caminería era la preferida para pasar a Andalucía desde La Mancha - Venta Quemada, Venta Nueva, Venta de Montizón, Venta de San Andrés- hasta que en el siglo XVIII se impone el Paso de Despeñaperros.

Podría decirse que la población desde Época Prehistórica eligiera preferentemente como asentamiento los escarpes orientados al norte de nuestra pequeña cadena montañosa, amén de otras connotaciones rituales y religiosas , las Peñas de Lubia, las Cuevas de la Lobera, las Peñas de la Cantera de Piedra, los Cantones, donde proliferan Fuentes, Derramaderos, Resudaderos, en abundancia. Es más el topónimo Camino del Algar, alude directamente a Camino de las Cuevas. Al frente una inmensa Floresta que evocaría un paisaje Paradisíaco y Primigenio, tal y como lo contemplaría Santa Teresa y San Juan de la Cruz. Eso podría pensarse que estuvo en el origen de nuestro Pueblo y en la mente nuestro prócer don Juan de Dios González , antes de tener relación alguna con el Condado de Santisteban.

Una vez tomadas las líneas defensivas por el Rey Fernando III El Santo, se construye el Torreón del Pallarés, dominando la Cañada de San Blas; Torreón de la Espinosa, con vistas a la Cañada del Quintero y Montesinos, del Ero... para vigilar la zona Sur, frontera con el Reino Nazarí de Granada de donde podrían venir las acometidas sarracenas, como sucedía hasta muy entrado el siglo XV.

Es difícil imaginar el ambiente clerical en el pueblo con 227 casas habitables. De ellas, más de 30 de clérigos y otros servidores directos de la Iglesia.(Había otras 13 casas inhabitables y 80, arruinadas). El ver tantos hábitos talares quizá creara un entorno agobiante, sin contar con algunos Colegiales que también los llevaban; pero hemos de pensar que era otra de las dedicaciones para encarar bien la vida, y se quiera o no, todos los vecinos se encontraban obligados a estar relacionados, con dominio claro del Estado Eclesiástico , aunque no exentos de conflictos entre ellos.

A manera de ejemplo, tenemos la descripción que hace de la casa de su habitación, familia y sirvientes, el propio Lcdo. y Beneficiado de la Parroquial Pablo Mauricio de Olid. Estaba al final de la c/ La Iglesia, esquina a la fachada y puerta principal de la Parroquial. 

Como en muchos casos la familia es numerosa: familiares más o menos directos, recogidos y sirvientes. En este caso, viven con él la familia de su hermano "entero", con mujer e hijos. Dos amas o criadas, de 56 y 22 años, con 110 y 99 rls de vellón anuales. Y dos sirvientes de 20 y 18 años, con 198 y 66 rls. al año, este último huérfano de padre y madre. 

Además de las dependencias salas, alcobas, cocina con horno,..., cuenta con su caballeriza, pajar, corrales, jardin; y la casa de más arriba, ya solar, que había sido lindero de la Cofradía de las Ánimas. 

De la Iglesia Colegiata del Señor Santiago

En el caso Iglesia Colegial, reitero en este tiempo, sabemos que su Mesa Capitular estaba formada por el Abad, única Dignidad, y doce Canonjías, a manera de la Sagrada Cena, pero en la Relación antecedente se omite una Canonjía, y no se da noticia ni comentario alguno al
respecto, por lo que hemos de pensar que se encuentra vacante. De todos ellos conocemos quiénes eran sus familiares, dónde estaba la casa de su habitación y cómo era, así como su declaración de Bienes y otros cargos complementarios.

Por otra parte, tenemos a nuestro vecino más Ilustre y Hacendado del siglo XVIII, Canónigo de la Santa Iglesia Catedral de Jaén. Para la habilitación de ese desempeño se sometió al Estatuto de Limpieza de Sangre – que consistía en una Prueba de su Arbol Genealógico a fin
de cerciorarse de que por sus venas no corría  sangre de judíos conversos- . En El Condado era conocido como el Canónigo-Ganadero: el Dr. Dn. Thoribio Fernandez Cuenca y Antolinez.

Sin duda merece un tratamiento aparte, pero lo que en este punto nos concierne es que era vecino del pueblo y junto a su Administrador Dn. Bernardo Ortega – también de la Iglesia Parroquial, Cofradías y otras Obras Pías- , vivían en la c/ Mesones y sus casas pueden coincidir con la de Juan de la Casa Grande y familia Benegas, aunque también eran suyas las colindantes.

Pues bien, según el historiador de Santisteban, Mercado Egea, el bueno de Dn. Thoribio, para aminorar los tributos de su ganadería que pastaba en Tierras Comunales del Condado y de la Encomienda de Montizón y Chiclana ( entre otras tierras, el cortijo de la Orden de Caballería de Santiago, en pie hasta hace cuatro días), se valía de su doble condición: Vecino y Eclesiástico de Castellar, pues eso disminuía los impuestos.

En opinión de Mercado Egea, Dn Thoribio era al tiempo Canónigo de la Iglesia Colegial de Santiago y de la Catedral de Jaén. El Concejo de Santisteban se quejaba amargamente al respecto por la falta de recaudación de sus beneficios ganaderos. Si el asunto fuera así, sería la Canonjía número doce. Reproducimos su firma al pie de la Declaración de sus Bienes redactada en la Ciudad de Jaén a cuya colación de Santa María pertenecía , es decir, recibía prebendas de su Iglesia Catedral: 

Sin embargo yo, hasta ahora, no he hallado el menor indicio de que a la par fuera Canónigo de la Catedral de Jaén, por lo que se incoa el Expediente de Limpieza de Sangre, y de la Colegiata de Castellar. Tampoco creo que pudiera silenciarse tal situación ante la Junta del Catastro Presidida por el Juez Subdelegado Dn Agustin Farfan y Fuentes de Oca junto a los vecinos nombrados al efecto, ni ante el Obispado. En los documentos habidos, que son muchos, sólo se menciona por su cargo: Canónigo de Jaén; y por su Hacienda: Casas, Molinos, Tierras, Ganadería y Servidumbre. 

Fuengirola, 31 de enero 2024 Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. 

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Comentarios 2

Invitado - Pedro Salido (sitio web) en Martes, 16 Abril 2024 15:34

Un trabajo muy interesante. Gracias por difundirlo.

Un apunte sobre Thoribio Fernández, lo que indicó Mercado Egea sobre su condición de Canónigo de Castellar no era una opinión, se basa en la documentación de 1735 del proceso iniciado por una denuncia contra Vicente Hore, administrador de la Encomienda de Montizón y Chiclana desde 1733 (legajo del Consejo de las Órdenes, AHN). Éste expone algunos abusos

"El primero y grave, el que los Eclesiásticos, sin tener priuilegio, los amparó la Nunciatura en la posseión en que estaban, de no pagar Diezmo [...] actualmente está sucediendo con Don Thoribio Fernandez de Antolinez, Canónigo de la Cathedral de Jaén [...] el mismo año de 1724 logró que el Vicario de Beas le asignase a la Iglesia tan fraudulentemente como ser al mismo tiempo Canónigo de la Colegial del Castellar de San Estevan, en cuyo pueblo nació, y ha vivido siempre;"

Se pueden ver más detalles y la transcripción casi completa del proceso en su trabajo para el Boletín del IEG, Abril/Junio 1995 - Núm. 156 - Págs. 115-194- que ahora recoge DIALNET: https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/1197965.pdf

Un saludo

Un trabajo muy interesante. Gracias por difundirlo. Un apunte sobre Thoribio Fernández, lo que indicó Mercado Egea sobre su condición de Canónigo de Castellar no era una opinión, se basa en la documentación de 1735 del proceso iniciado por una denuncia contra Vicente Hore, administrador de la Encomienda de Montizón y Chiclana desde 1733 (legajo del Consejo de las Órdenes, AHN). Éste expone algunos abusos "El primero y grave, el que los Eclesiásticos, sin tener priuilegio, los amparó la Nunciatura en la posseión en que estaban, de no pagar Diezmo [...] actualmente está sucediendo con Don Thoribio Fernandez de Antolinez, Canónigo de la Cathedral de Jaén [...] el mismo año de 1724 logró que el Vicario de Beas le asignase a la Iglesia tan fraudulentemente como ser al mismo tiempo Canónigo de la Colegial del Castellar de San Estevan, en cuyo pueblo nació, y ha vivido siempre;" Se pueden ver más detalles y la transcripción casi completa del proceso en su trabajo para el Boletín del IEG, Abril/Junio 1995 - Núm. 156 - Págs. 115-194- que ahora recoge DIALNET: https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/1197965.pdf Un saludo
Lucas Toribio Garrido (sitio web) en Miércoles, 17 Abril 2024 08:24

Como siempre, muchas gracias por tu aportación Pedro Salido. Espero en breve poder tenerte como un colaborador activo de este web. Cada granito que vamos desgranando y guardando en nuestra "alacena" seguro que es aprovechado por otros deseosos de saber de la historia de nuestra comarca. Un saludo

Como siempre, muchas gracias por tu aportación Pedro Salido. Espero en breve poder tenerte como un colaborador activo de este web. Cada granito que vamos desgranando y guardando en nuestra "alacena" seguro que es aprovechado por otros deseosos de saber de la historia de nuestra comarca. Un saludo
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